miércoles, 16 de octubre de 2013

El libro de la Guindalera

EL LIBRO DE LA GUINDALERA
Juan Jose Cuadros

Un librito pequeño y entrañable que no podía faltar en nuestro blog… está a punto de agotarse (aun quedaban un par de ejemplares en la librería de Alonso Heredia) y si bien no es una obra maestra de la literatura, ni pasara a la historia del urbanismo o del costumbrismo, es sencillamente encantador.
Los chicos de marketing llaman “storytelling” a esa magia, ese sueño, esa visión que tiene todo producto, todo sitio, la historia de cada persona.  La diferencia entre contarla o no contarla puede hacer que un sitio (o un producto, o una persona) sean visualizados de una u otra manera.
Y la Guindalera tiene storytelling, tiene el Recreativo, que juega al futbol desde 1924, tiene sus calles estrechas tan fuera de lugar con edificios llenos de personalidad y encantadoras tabernas donde la gente se conoce. Tiene negocios que ya no se encuentran, artistas que se reivindican como artesanos, monjas con toquilla, un club deportivo en el que para jugar al tenis tienes que ir de blanco, un montón de pequeños negocios que lucen el  nombre del Barrio y los colores de su equipo,  calles que desaparecen para renacer como el Guadiana, y tiene este libro de tapas naranjas.
Escrito a finales de 1986, la historia es muy sencilla. El autor, se pasea y va tomándose vinos, hablando de lo que ve, de los vecinos y sus negocios, de las calles y sus historias.
Al leerlo, te encuentras con un Barrio que ha cambiado mucho en estos 27 años, el autor y sus protagonistas ya murieron y muchos de sus viejos edificios cayeron bajo la picota que los transformó en bloques de ladrillo con garaje y a veces con piscina. Las calles se han ensanchado por tramos, algunas se han peatonalizado, los bares han cambiado de nombre, la Playa se modernizó y lleno de escalones y algunos de los negocios ya ni se recuerdan, como los merenderos o los hotelillos.
Ya no quedan punkis ni mods, si no los buscas en los corazones, ya no hay guerras de pintura en las tapias de la parroquia, pero el espíritu de lo que cuenta, sus reflexiones, siguen de rabiosa actualidad, cuando habla del carácter del Barrio y de sus gentes, subsisten, cuando habla de lo que aquí puedes encontrar… acompañado de interesantes reflexiones sobre las lindes, la gentifricación, el falso romanticismo o la importancia de un paso de cebra.
Otras cosas se mantienen con su carácter definido aunque los caballos no se acerquen por la calle Méjico al Club Apostol Santiago. La peña Atlética que acaba de actualizar el luminoso,  la farmacia de Alonso Heredia que sobrevivió alzándose sobre sí misma, los burdeles con sus neones, ya que al fin y al cabo aquí acababa el tranvía… y los usuarios del centro venían amparados en el anonimato, un anonimato al que se resisten tenazmente los vecinos de la vieja Guindalera, ignorando pertinazmente que viven en una capital europea. La Casa Grande… Cerraron 2 de los 3 cines, pero sigue habiendo uno con cuatro salas, y Teatro, y Mercado, que por cierto ha sabido resurgir de sus cenizas. Los padres se organizan para contar cuentos en la Biblioteca ya que recortaron el servicio, y en los vestuarios del polideportivo hay quien se saluda por su nombre.
En resumen, que nadie busque una biblia del guindalerismo, si es que tal cosa existe. Es lo que es, tan simple y tan ingenuo, tan lirico y maravilloso, que había que contarlo.

Pablo Mendoza

No hay comentarios:

Publicar un comentario